martes, 12 de mayo de 2020

Julia Rivera








La peste Negra fue una enfermedad que se extendió por toda Europa en la Edad Media. Venecia fue uno de los focos principales de la infección y, para combatirla, los médicos idearon una indumentaria de los más siniestra. Desde entonces, la máscara en forma de ave es un clásico del carnaval veneciano. Fue en el 1348 cuando se desencadenó en la ciudad de Génova una epidemia de peste . Desde esa ciudad se fue extendiendo al resto del continente. Es cierto que no fue la primera ni la última place que contagió a los europeos, pero si la que más muertes produjo.

Artista:Julia Rivera

Franklin Graulau








 LOS VIDRIOS DEL ESPEJO

Medio: mixto
Año: 2020
Artista: Franklin graulau

Mucho antes de la isla ser invadida por la pandemia COVID-19, fuimos alertados por un ser noble, indefenso. Debíamos protegernos la cara, mantener distancia, incluso cuidarnos la espalda. Un virus nativo pululaba y pulula a sus anchas. Uno letal, macabro, que vive y respira, piensa y actúa acechando a sus victimas indefensas débiles (raras). Una pandemia intolerante con el diferente que no comulgue su maldad, ignorancia y estupidez.

El corona virus lo paramos quedándonos en casa, lavarnos las manos y mascarilla en la cara. ¿Pero cómo nos protegemos del político insensato y ladrón, del intolerante, del falso profeta y sus fariseos? ¿Cómo se pueden quedar en su casa los que no tienen casa? ¿Quien es mas cruel, el que ataca, o el que ve y solo graba? Esto lo paramos todos. ¿CUAL DE TANTOS ESTOS?

Cuando terminemos y controlemos el COVID_19, sigamos trabajando con la salud mental, espiritual, la del alma. ¡No a la impunidad en todas sus vertientes,
sigamos desenmascarándonos, uno a uno!

ALEXA, no te estas perdiendo nada, descansa. Si Dios quiere nos veremos pronto.
¡QUEDATE EN CASA!

 Artista:Franklin Graulau 








EL CAMARADA
Medio: mixto
Año: 2020
Artista: Franklin Graulau

Con la llegada y modalidad de la mascarillas (respiradores de salubridad).
Abrazamos una costumbre establecida en otros (mundos). Adaptamos este bosar a nuestra idiosincrasia. La mayoría de ellas se pavonean por todos los rincones. Al parecer aterrizan desde Wish o PartyCity y otras apocalípticas que parecen colmenas con bordados en canutillos y piedras Swarovski.
Una estética coloquial, boricua para que todos lo sepan, ilustra un pueblo exprimido pero alegre. La creatividad se expande igual que la corona virulenta.

Estas mascarillas endémicas, con dibujos del coquí y la cotorra Puertorriqueña, tal vez placebo o amuleto, que aunque no nos esquiva del cantazo y el hematoma al parecer el dolor atenúa. Todos asumimos un personaje detrás de la mascara y nos encanta la lucha libre, tal vez porque pensamos que es libre, ese estribillo que adorna y maquilla las canciones repitiendo la libertad hasta el encierro del hastío. Nos apasionan los disfraces, los héroes y no nos atrevemos hurgar ni rebuscar lo que en realidad hay adentro. No hay peor crimen que matar un sueño. Las mascarillas endémicas llegaron para despertar y revivir esos héroes, Tito Kayak, Peter Pan en su vuelo, El León Fiscalizador. Escondemos nuestra vulnerabilidad dos veces, salubridad y miedo. Recordar la lucha libre, sus bailes y cortejos. La momia blanca (buena) y la momia negra (mala) de Titanes en el Ring. Confieso que llegue a querer la momia mala pues la blanca la tenia de abuso. La mente y su imperfeta humanidad, percibiendo lo que entiende y le conviene percibir. 
 
Entonces como caído del cielo o sacado de un cuento chino, llega este luchador de pistolitas de fulminantes. El CAMARADA, hibrido luchador capaz de defender la salud y los pulmones de sus seguidores. Mantiene a raya el covid -19, asustando el virus y sus colegas, políticos, religiosos, los malos vestidos de luz. Una mascara poderosa que se activa y te protege si crees en el. Este virus antes de pararlo tenemos que sentarlo, acorralarlo. Las luchas se ganan dentro del ring. Se puede volar aún dentro de la casa.
Dale, que si nos funciona no hay nada que perder. ¡QUEDATE EN CASA! Si es que tienes casa.





Mildor Chevalier






En tiempo de pandemia, es natural crear mecanismos de protección para sobrevivir. Algunos se arriesgan para proteger a los demás. Viene COVID-19 nos exige mascarilla individual mientras cuestiona las fronteras. Parece que finalmente el bienestar global sera un deber de todos.

Artista: Mildor Chevalier

lunes, 11 de mayo de 2020

Hubert Caño












En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Nos comportamos como si fuéramos la última generación que va a vivir en el planeta. Sin un cambio radical de corazón, de mente, de visión. La Tierra acabará como Venus, calcinada y muerta. Pendiente a la salvación por medio de un medicamento o de una tan deseada cura.
Pero nos falta mucho para entender que el virus somos nosotros, los que destruimos con el odio y el olvido, dañando e ignorando lo que hicimos y lo que pasa y a donde vamos. Aceptando la maldad como si fuera algo pasajero.
Los hombres vienen y van, trotan y danzan, y de la muerte ni una palabra. Todo muy bien. Sin embargo, cuando llega la muerte, a ellos, a sus esposas, sus hijos, sus amigos, y los sorprende desprevenidos, ¡qué tormentas de pasión no los abruman entonces, qué llantos, qué furor, qué desesperación!
De un medicamento a un mausoleo como premio por todas nuestras locuras que hemos hechos. Por los siglos de los siglos. Amén

Milarepa cantaba:
Cuando estás vigoroso y sano
no piensas en la llegada de la enfermedad
pero ésta cae con fuerza repentina
como la descarga de un rayo.
Cuando estás absorto en cosas mundanas
no piensas en la venida de la muerte;
rápida llega como un relámpago
que estalla sobre tu cabezal.
Quizá los únicos que de veras comprenden cuán preciosa es la vida son aquellos que
conocen su fragilidad.

Ten presente el ejemplo de una vaca vieja,
que se da por satisfecha durmiendo en un cobertizo.
Tienes que comer, dormir y cagar,
eso es inevitable, lo demás no es asunto tuyo.

Este virus es una situación de todos. Tengamos conciencia yo te cuido y me cuidas. El único premio por obtener no es un medicamento, ni un bello mausoleo. Es la tierra, el amor a los nuestro, la vida.

Artista: Hubert Caño
Título: “A falta de medicamentos…No olvides el Mausoleo”
Medio: ensamblaje /arte objeto/Pintura

Ada Rosa Rivera Negron





Inmersa en un aislamiento involuntario, por causa de una pandemia, me refugio en mi taller para la creación de una obra en la técnica que más domino que es el grabado. Comienzo por hacer un somero boseto con lápiz blanco sobre una plancha de pvc, surge la imagen de una mujer que puede ser cualquiera de nosotras, mujeres de todos los pueblos, las que estamos sobreviviendo y cuidando que sobrevivan nuestras familias de esta injusta guerra invisible.
Sobrevivir en una batalla que es una pesadilla! Con el único escudo que podemos usar, una mascarilla!
Algunas de papel otras confeccionadas en las casas, de material sencillo y con toda la intención de buscar seguridad!
“Mujeres de todos los pueblos” juntas lo podremos lograr!

Ada Rosa Rivera Negron
Título:
“Mujeres de todos los pueblos”
Medio: Grabado en PVC
Dimensiones: 20”x 29”
Impresa en papel 100% algodón

Ral Ramírez







Mi trabajo es el reflejo de mundo donde vivo, mi forma de ver y describir mi camino como artista, un Artista ecléctico, colorista y amante del objeto encontrado. Que uso la mirada como protagonista y objeto del deseo solitario como único detalle, desnudo y en pequeño formato, son mis notas pictóricas.

Mi paleta un hibrido Caribeño, Europeo rico en matices y texturas con toques flúor. Una forma de describir mi trabajo es la experimentación e investigación constante.
Tengo una frase fetiche: Hay momentos en que es bueno echar la vista atrás y repasar el camino recorrido. Éste es mi camino de artista, mi currculum de vida y la forma que tengo de plasmarlo.
Ral Ramírez

Lizette Lugo







Lizette Lugo

“DESHOJANDO MASCARILLAS”

El cambio y el movimiento son una constante en el Universo. En mi Isla de Boriké, en el verano del 2019, usar una mascarilla era mal visto por las autoridades policiacas y gubernamentales y a los que las usaban se les tildaba de revoltos@s y amotinad@s. Hoy día, en medio de la pandemia del coronavirus, usar mascarillas es obligatorio y símbolo de protección para el prójimo. Otra paradoja que nos presenta la vida.

Con ello en mente me lanzo a crear la mascarilla que me confirma que el arte es la gran protección, el pasaje para el viaje astronáutico interior, es el proceso meditativo más profundo que conozco, es el oficio de araña tejedora.

Convoco a la magia y pinto en mi mascarilla una Ceiba cuyas raíces protegen a los pulmones humanos tan vulnerables a la amenaza del virus. El cordón infinito del amor y la solidaridad, que representan las muñecas tomadas de la mano en mi obra, se vuelve el resguardo que me protege, pero también es el grito que protesta ante una realidad que pretende separarnos. Eso no lo acepto. Por lo que adorno mi mascarilla para no claudicar al miedo, al pesimismo, al dolor. La corona no le pertenece al virus, se vuelve collar ceremonial de hojas para transmutar la noche oscura del alma en la aurora radiante de un nuevo amanecer.

Lulu Peña Ocasio







La mascarilla, descriptivamente, es un objeto que cubre la boca y la nariz para proteger al que
respira, o a quien está en su proximidad, de posibles agentes patógenos o tóxicos. Para esta
propuesta de obra, la cual tiene por título “Armadura contra lo intangible”, utilizo la función de
protección de la mascarilla como sinónimo de armadura y a su vez como símbolo del arte. El
arte, metafóricamente hablando, funge como “mascarilla” o elemento protector para quien lo
practica. Nos protege y nos ayuda a combatir, no solo los factores externos que nos pueden
afectar (COVID-19, desinformación, mentiras del gobierno, corrupción, etc.), sino también los
aspectos internos que pueden ser tóxicos emocional y físicamente, tanto para nosotros como
para los que nos rodean (preocupaciones, ansiedad, incertidumbre, depresión, etc.). El arte es
intrínseco e insustituible en la vida del ser humano. A través de esta práctica señalamos,
condenamos, provocamos y canalizamos. Pero también, nos entendemos, sanamos, nos
desahogamos y perseguimos la libertad del alma y la mente.
El diseño de la obra propuesta consiste en tres bandas horizontales de cobre sobrepuestas, que
recuerdan las estructuras sólidas utilizadas para combate (armadura). Sobre las bandas de
metal fueron adheridos unos calados en papel, cortados a mano, que aluden a elementos
tecnológicos, ya que están inspirados en un panel de circuito impreso. Estos detalles son parte
del lenguaje que lleva caracterizando mi trabajo desde hace varios años y en esta obra
representan el asunto de la comunicación virtual como medio actual de conexión social.
Además de las consecuencias directas que el COVID-19 representa para la salud, el
distanciamiento físico, la soledad e incertidumbre pueden ser el detonante de distintas
condiciones y trastornos mentales. Es por esto que para mí es tan vital que nos revistamos con
la “armadura” del arte, así somos más fuertes.

Lulu Peña Ocasio
"Armadura contra lo Intangible"
Cobre, papel y banda elástica
2020

Calin Dover Tarrats.






Mentiras florecientes

El rostro tapado, oculto y protegido es una falsa percepción, cuando constantemente ocultan información, nos engañan y nos quitan derechos al individuo, al pueblo. Muchos viven de estas mentiras florecientes con temor al cambio.

Esa es la manera de venderle aire al pueblo haciéndonos creer que es la esperanza conveniente para mejorar nuestra vida en sociedad. Solo un grupo de privilegiados económicamente cultivan sus bolsillos.

Vivimos sin aire, desesperados, atrapados y andando a bocanadas. Los globos ya se vacían y estamos sofocándonos. Sobrevivimos; lo poco que nos queda es crear.

Calin Dover Tarrats.
cara, corcho, sorbetos y globos
Medidas variables